Paralelamente al proceso de modernización e internacionalización de la economía colombiana, el gobierno se comprometió con un amplio programa de negociaciones internacionales con el fin de lograr un mayor acceso de nuestros productos al concierto mundial. Entre ellos se encuentran:
ATPA (Andean Trade Preference Act): Programa de referencias arancelarias unilaterales otorgado por Estados Unidos a Colombia desde julio de 1992, como una respuesta a la problemática del narcotráfico. Colombia puede exportar a ese país mas de 3.000 productos libres de gravámenes arancelarios. Igualmente este programa permite a inversionistas o productores extranjeros, en asocio con empresarios colombianos, reexportar sus productos a EEUU, cobijados por las ventajas del ATPA.
SPG Andino (Sistema de Preferencias Generalizadas): La Unión Europea otorga la entrada libre de gravámenes y sin limitaciones cuantitativas, a cerca del 90% de productos colombianos exportados al viejo continente.
Comunidad Andina de Naciones: Los países que conforman el grupo andino: Colombia, Venezuela, Ecuador, Bolivia, Perú y Panamá (como país asociado), poseen una zona de libre comercio y adoptan criterios comunes para el establecimiento de un arancel externo común. En 1994 se perfecciono la Unión Aduanera.
Igualmente, Colombia es miembro de la OMC, la ALADI (Asociación Latinoamericana de Integración), y el Grupo de los Tres (Colombia, Venezuela y México). También a firmado acuerdos comerciales con diversos países de la zona Caribe; con Chile, Brasil y Argentina; y ha creado una zona efectiva de libre comercio con Venezuela, Ecuador y Bolivia.
Colombia es signatario de la Declaración de la Cumbre de las Américas, que tiene como objetivo la creación de una zona de libre comercio a nivel de todo el continente en el 2005.
Después de algunos años, los hábitos de vida y de consumo de los colombianos están en plena evolución.
La alimentación basada tradicionalmente en arroz, aceite, pastas, ha evolucionado y se consumen igualmente frutas, pescado, carne, pollo, productos lácteos, jugos de frutas y agua en botella.
Se estima que un tercio de la población colombiana tiene acceso a los bienes de consumo corrientes, y este segmento de la población se reparte de manera desigual sobre el territorio: se concentra principalmente en Bogotá, la Costa Atlántica (en Cartagena), los departamentos de Bolívar, Valle del Cauca (en Cali) y Antioquia (en Medellín). Así mismo los modos de vida y de consumo dependen de la influencia de diferentes países: España, con la herencia de la colonización, Estados Unidos, en la música, la televisión, el cine, y Francia, sinónimo de moda y buen gusto.
En 1991, con la apertura del país al mercado mundial, la distribución comienza a cambiar de cara. Sin embargo, el sector informal sigue siendo importante, es decir los vendedores callejeros, ambulantes o no; las plazas de mercado; las tiendas de barrio, almacenes de precios bajos; los "Sanandresitos", verdaderas galerías de comercio dedicadas a los productos de contrabando, siguen en pié a pesar de los esfuerzos del gobierno por erradicarlos.
Formas más modernas de comercio están en auge, los centros comerciales, las vitrinas de grandes marcas y los hipermercados juegan un papel esencial como lugares de distracción en un país que enfrenta una inseguridad considerable. Por otro lado la venta por correspondencia y las televentas se desarrollan poco a poco. La franquicia se viene implantando, aproximadamente con 35 sociedades colombianas y 40 extranjeras.